Hay una relación que ocupa demasiado espacio en tu vida.
Piensas en esa relación al despertarte.
Mientras trabajas.
Cuando conduces.
Antes de dormir.
Intentas hablarlo. Entenderlo. Cambiar al otro. Cambiarte tú.
Pero, por alguna razón, siempre acabas en el mismo lugar.
Si has llegado hasta aquí, quizá no estés buscando consejos.
Quizá solo necesites comprender qué está pasando realmente.
Eso es lo que hago.
Ayudo a personas que están cansadas de sufrir en una relación a recuperar la paz, sin tener que perder al otro.
Hubo una época en la que yo también pensaba que el problema estaba fuera.
Estaba en casa. Mi hijo dormía.
El pecho me apretaba, una noche más llorando en el baño. Sin entender bien por qué, si todo «funcionaba»... Mi pareja, la Escuela, mi proyecto personal...
Pero ese dolor de cargar con tantos «deberías» me había escondido la sonrisa. Llevaba meses callándome cosas que no tenía con quién hablar y que ni siquiera podía nombrar.
Hasta una noche... que exploté.
Y tomé la decisión más difícil de mi vida.
Gracias a ella, y a todo lo que he vivido, hoy ayudo a personas que están cansadas de sufrir en una relación a recuperar la paz, sin tener que perder al otro.
Si en algún momento te perdiste a ti misma en una relación y estás lista para recuperarte sin tener que perderlo todo, esto es para ti.
Al unirte recibirás tres cosas:
- La segunda parte de mi historia: qué decisión tomé esa noche, y por qué aunque no te cambie la vida, posiblemente te dé algo que algunos llaman Esperanza.
- Un test de 7 preguntas que te dice exactamente de qué forma estás siendo tu propio obstáculo en tus relaciones sin darte cuenta, y qué hay detrás de ese patrón.
- Un email cada día. Hay personas que me leen desde 2012 y siguen ahí.
Puedes darte de baja cuando quieras.
Lo que me escriben
«Da la casualidad que siempre me hablas de algo que planea por mi mente pero que no me pongo a ello por diversas razones.»
«Descubrir tu web y a través de ella tu persona ha sido un regalo. Leo cada mensaje que envías con la suscripción, cosa que reconozco no suelo hacer.»
«Tus correos me están ayudando mucho en el día a día. Me hacen ver la vida de otra manera.»
«Pareciera como si supieras justo lo que necesito leer.»
«Cada día consulto mi correo esperando un mensaje tuyo.»
«A veces la rutina hace que me olvide de darme cuenta de que soy feliz.»
«Si yo soy una inspiración para ti, tú para mí eres el impulso que me hace falta para seguir.»
«Últimamente no tengo buenos días, y tus mensajes me ayudan.»
«Muchos de tus consejos los estoy poniendo en práctica y de verdad que la sensación de bienestar es impresionante.»
«Siempre llegan en el momento indicado.»
Lo que cambió en ellos
«Estaba en una habitación oscura completamente, donde no veía ningún resquicio de luz y no sabía ni para dónde tirar. Lo que ha cambiado es la intensidad emocional. Esa tormenta emocional que muchas veces me arrasaba, ahora soy capaz de frenarla.»
«La ilusión me ha vuelto. Llevaba años dando por imposible relacionarme con mi hija sin tanto conflicto. Girarlo y empezar a trabajarlo desde dentro fue impresionante, los cambios.»
«Antes me sentía perdida, encasillada, asfixiada en miedos y creencias que no me pertenecen. Lo que más me ha servido: darme cuenta de que no soy así: me había creído que era así.»
«Sin darme cuenta cada semana iba cambiando algo dentro de mí. Antes me sentía frustrada y perdida. Ahora he comenzado el camino y sé que ya no voy a parar.»
Puedes darte de baja cuando quieras.
